Aunque salgas a la 1
y yo llegue a las 2
y jamás ni por error
nos hayamos cruzado,
yo miro por las dudas
para ver si estás ahí
y a veces te veo
o te imagino
a mi lado.
Acompañándome
o fumando un pucho
o hablando con amigos
del viernes a la noche.
Esas cosas cotidianas
son las que afectivizo
y hago fuerza con la mente
para no dejar pasar
los detalles
que te hacían
único.
Esa cotidianeidad
que me vuela la cabeza
y ahora que lo pienso
las mañas de cualquiera
el día a día de todos
las vueltas de cada uno
son las que enamoran
o condenan al desamor.
Eso pasó con nosotros
o al menos a mi, con vos
y también, a mi con todos
los que me gustaron:
alguna vez amé
tu sonrisa y la de ellos.
Y así como pude
enamorarme de vos
voy a poder
enamorarme de mi
y ser más feliz
de lo que soy