Vicunita me puso a escribir y a cantar. Pienso que la inspiracion es eso. Un atropello de emocion que se convierte en arte. A veces te hace llorar, otras te calma, te asusta, te invade, te enferma y a veces se va.
Pero hoy no existe el desencuentro, ni la partida, ni el adios.
Existe el recreo, la pausa, la imaginacion y la bienvenida.
Las tazas sobre el mantel
(y a cantar)
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