Nunca ni se te raya un vaso, pero en cuanto rompiste uno, murieron todos. A mi me pasa pero con los deja vus: la página principal de FB, mis amigos de la 10 reunidos en la casa de Mica y en esa posición, la Boye y Lu en la cocina y hablando de eso, algo super puntual de lo que nadie más puede tener idea. Me vuela la cabeza.
Los deja vus me vuelan la cabeza. ¿Cómo puedo vivir por adelantado un momento, un olor, una palabra, una imagen? No lo entiendo. Es como estar en dos líneas de tiempo que se cruzan para hacerte creer que te estás volviendo loco o que el aire tiene sustancias alucinógenas e inconcebiblemente puede formar parte de la realidad algo así. La primera línea, el primer plano, es en el que estamos siempre que tenemos conciencia, donde sabemos las cosas que hacemos y decimos, y donde en cierto momento nos cae la ficha y 'revivimos' cierto algo.
La segunda es la de la inconsciencia, donde se pierde noción y se vive por 'primera vez' ese algo.
Ahora me pongo a investigar y caigo con que hay tres tipos de deja vu -que en realidad se escribe déjà vu- y son: el déjà vécu, que significa 'ya vivido' y se refiere más que nada a lo general pero que es lo que la mayoría de las personas solemos identificar como lo que hemos vivido, el déjà senti, 'ya sentido', pero que a diferencia del vécu, éste no puede ser evocado más allá del momento en que 'vuelve a vivirse'. Por último, el déjà visité, que tiene que ver con lugares nuevos pero que nos resultan conocidos/familiares.
Lo mejor es ver la cara de los demás, porque no entienden nada, porque no tiene idea de lo que nos está pasando. Y es demasiado 'raro', si es que se le puede consignar esa palabra, como para explicarlo sin confundirnos, tartamudear o pararnos a pensar. Por eso yo, en lo personal, me río de la situación, porque caigo en la cuenta de cuán magnífica es la mente humana y de todos los usos -para un fin benigno o maligno- que podríamos darle.
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