Justo que iba ilusionada, sintiéndome bien de una vez por todas. Queriéndome, creando, distraída, o quizás abstraída, pensando lo bien que me estaba yendo.
Y, como sucede de vez en cuando, aparece el fantasma del amor vestido del fantasma del desamor y modifica todo.
El fantasma del (des)amor se viste de personas con nombre, personalidad, gustos y afectos. Pero siempre es el mismo. El que uno crea y busca y cree que encuentra, cuando siente amor o desamor.
Justo que creía que pensaba en vos, y en realidad me quería a mi en otro escenario. En uno con abrazos, o besos, o en uno con abrazos y besos, que a veces es mejor.
Enamorarse es involucrar a otra persona con tu amor. Dedicación y también toque de queda.
Y en un universo abstracto, el otro se enamora de vos y todo tiene más sentido, más dirección. Más. Suma. Sumar.
Justo que pensaba en vos, el desamor me mostró una foto del amor sumado de dos que no son yo pero uno supo serlo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario